martes, 22 de diciembre de 2009

CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS PABELLON ARGENTINO FERIA DEL LIBRO DE FRANKFURT 2010 - PRIMER PREMIO

"El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito de galerías hexagonales..." ( ... )

"...observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: no hay, en la Biblioteca, dos libros idénticos. De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo...”

La Biblioteca de Babel. Jorge Luis Borges.

El Pabellón Argentino para la Feria del Libro en Frankfurt, es esa Biblioteca que muestra todo el universo argentino. El pasado, el presente y el futuro de nuestro país. Nuestros paisajes, nuestras letras, nuestros sonidos, nuestras costumbres, nuestros logros, nuestros rostros, nuestros múltiples orígenes, nuestra memoria. Todo confluyendo en un mismo espacio, en un mismo tiempo. TODO.

LA ARQUITECTURA DEL PABELLÓN.

El pabellón se materializa a partir de la sucesión de planos suspendidos de tela, colgados de la estructura existente en el predio de exposiciones de Frankfurt.

Los planos, que en su repetición configuran el infinito, delimitan un volumen etéreo. Desde el exterior casi no se vislumbra el interior, es necesario atravesar los velos para buscar un centro. El Pabellón Argentino se define a partir de esto, como un edificio efímero que desarrolla en su interior espacios protegidos, espacios íntimos.

Por dentro, es horadado por volúmenes hexagonales dé distintas alturas, creando los ambientes necesarios para que las diferentes actividades se desarrollen. Si bien la atmósfera de todo el pabellón es constante, cada sector del programa está identificado con un color diferente de alfombra y equipamiento, creando matices particulares dentro del ambiente general.

El programa queda contenido en estos hexágonos vacíos e interiores que conectan sus lados, se interrelacionan, bifurcan sus caminos, se expanden, se comprimen.

Todo el perímetro del pabellón es permeable: el acceso puede realizarse desde los lados cortos, o por cualquiera de los espacios entre velos. El pabellón plantea sumergirse en un mundo Borgiano, de neblinas, de múltiples estratos de tiempo, de laberintos, de infinitud. El recorrido no tiene un orden preestablecido ni unas pautas claras. Visitarlo por completo implica transitar cada uno de sus capilares, porque cada uno representa y reproduce una situación diferente. Esta multiplicidad, logra una síntesis en el volumen general.

Las partes configuran el todo.

LA IMAGINACIÓN COMO SÚPER-VIVENCIA.

Durante el recorrido cada paseante, va configurando una imagen particular de la Argentina, va imaginando en el transitar a tientas por el pabellón, una visión total de nuestro país. La imaginación es utilizada como recurso para atravesar la tiniebla, descorrer los velos.

Decidimos recrear en el pabellón, la situación: ser argentino. Frente a la constante inestabilidad, vivimos imaginando que nuestra vida puede cambiar, vivimos a partir de "lo que no es, pero puede llegar a ser". Es nuestra supervivencia: desafiar la realidad, sobrellevarla, superarla, supervivirla, vivirla intensamente. Desde lo cotidiano, soñamos con algo mejor, imaginamos un salvador. El trayecto es impredecible: no saber que puede pasar es parte de nuestra angustia y de nuestra esperanza, de nuestra virtud y espontaneidad, de nuestro ingenio para improvisar.

TODA LA ARGENTINA EN FRANKFURT

Al haber sido designada la Argentina como "País Invitado de Honor", es una excelente oportunidad para dar a conocer nuestra diversidad. El Pabellón Argentino, no solo exhibirá producciones literarias, sino artísticas, sonoras, objetos de nuestras múltiples culturas, nuestra historia, nuestra memoria, todo aquello que nos define, nos emociona, nos enseña y desarrolla. El pabellón será esa geografía que nos contiene: el Glaciar Perito Moreno, las Cataratas del Iguazú, las Salinas Grandes, la Quebrada de Las Conchas, "...el centro secreto de las manzanas, los patios últimos... “(Buenos Aires, Jorge Luis Borges).

Todos nuestros paisajes, la Argentina toda.


“Mi destino es la lengua castellana,
el bronce de Francisco de Quevedo,
pero en la lenta noche caminada
me exaltan otras músicas más íntimas.
Alguna me fue dada por la sangre
-oh voz de Shakespeare y de la Escritura-,
otras por el azar, que es dadivoso,
pero a ti, dulce lengua de Alemania,
te he elegido y buscado, solitario.”

Al idioma alemán, Jorge Luis Borges

El volumen del pabellón, se define a partir de una sucesión de planos verticales de tela semitransparente (velos) suspendidos de la estructura existente. Estas telas portarán las imágenes y las frases de los máximos exponentes de nuestra Historia como Nación. Hablarán por nosotros.

Esta forma de expresarnos ya la conocemos. Son las mismas telas que usamos para manifestar nuestras ideas, comunicarnos con nuestros ídolos, festejar victorias, reclamar lo que es nuestro y alguna vez nos han quitado, pedir justicia y, por sobre todas las cosas, escribir las palabras que jamás debemos olvidar, para seguir creciendo.


La intención de haber materializado esta sucesión de planos, conformando corredores o capilares angostos, es poder trasmitirle al visitante este carácter de búsqueda individual, más que recorrerlo en forma colectiva, reflejando matices importantes de nuestra sociedad actual. No obstante, entendiendo el problema de la gran afluencia de público, maximizamos los espacios entre velos, sin perder el espíritu de esta búsqueda individual, aumentando la distancia entre ellos en un 50 % (de 1.00m a 1.50m).

Para compensar esta pérdida de materia y para que no se desdibuje esta idea de pabellón total, hemos tomado dos decisiones: la primera, es aumentar la profundidad mínima de los velos que separan el corredor general, del interior del pabellón, también en un 50% (de 1.00m a 1.50m), incrementando el “espesor de muro” del volumen; la segunda, es aumentar la densidad de la trama de la tela para que la transparencia sea menor, de manera de no perder nunca ese misterio de ir develando el interior.

Aumentamos los accesos al pabellón sobre los lados cortos, como así también calibramos los anchos de las calles perimetrales, de manera de tener una perspectiva de la totalidad del pabellón aún mayor.

El mobiliario del Pabellón, colabora en la generación de este espacio laberíntico y a la vez infinito y total. Su forma de organización, permite que los visitantes se sientan envueltos por el universo argentino. De acuerdo a las distintas necesidades de exposición, proyectamos tres tipos de anaqueles con distintas alturas y profundidades, según sean soporte de gráfica, libros u objetos.

Argentina, cultura en movimiento

Cuando el pabellón comience a ser utilizado, la gente en su recorrer, moverá involuntariamente los velos de su límite. Este movimiento será imprevisto y aleatorio, generando la idea de estar habitando algo vivo, algo que respira y late. Este descorrer velos expresará el lema del pabellón.


Arq. Atilio Pentimalli, Ana Laura Arlia, Mariana Pons, Matías Lien Benitez.

Asesor: Francisco Arlía


video

jueves, 22 de octubre de 2009

CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS PABELLON ARGENTINO BICENTENARIO - TERCER PREMIO

“Soy el único espectador de esta calle,
si dejara de verla, se moriría…”

Caminata, Fervor de Buenos Aires
Jorge Luís Borges.
LA CALLE COMO LUGAR DE ENCUENTRO, DE INTEGRACIÓN Y DE DISCUSIÓN.

La calle es, dentro de la ciudad, aquel ámbito donde cada individuo se reconoce como ciudadano, donde a partir del encuentro con la comunidad logra definirse, desplegar su identidad y re identificarse. La calle es, aquel único espacio no jerarquizado, donde todos tenemos los mismos derechos, las mismas obligaciones.
El proyecto para la conmemoración del Bicentenario Argentino recrea, a partir de la reelaboración de ciertos elementos constantes en el imaginario colectivo urbano, la situación calle, con sus sensaciones y cotidianeidades. Se comporta como un espacio delineado, pero por límites completamente permeables e integradores, que invitan a la participación, un exterior que es interior y un interior que es exterior.

El Pabellón Argentino es un pasaje en el tiempo, donde podemos reconocer nuestra historia. La calle, telón de fondo de luchas, enfrentamientos, reclamos, logros y festejos, es hoy recreada y representada por otra calle. El Pabellón del Bicentenario, será soporte de las imágenes que esta situación urbana, históricamente, se encargó de producir, y generará a su vez, nuevas imágenes para recordar. Será escenario de sus propios escenarios. Es una calle, que es todas las calles.

ELEMENTOS QUE COMPONEN EL PABELLÓN.

El espacio queda delimitado por la sucesión de la unidad compositiva columna – viga.
Estos elementos individuales (individuos) se agrupan, aunque sin llegar a tocarse, y en esta continuidad, plantean diversas situaciones y distintos tipos de relaciones con el resto de los elementos componentes del pabellón. Generan los límites permeables de la calle descubierta y abrazan también a la calle cubierta, se entremezclan y se superponen con el cerramiento de listones de madera, cuya trama es una alusión a un tejido Mapuche. Cultura aborigen y cultura europea se fusionan entonces, para darnos origen. La recova conformada por la repetición de esta unidad, se relaciona también con el monumento a Nicolás Avellaneda, que completa la imagen en nuestro inconsciente del Cabildo de Buenos Aires, el cabildo abierto que nos dio inicio como Nación. Es la nueva lectura del cabildo que recupera sus once arcadas.
La pérgola expresa la dificultad de definirnos: con una información genética de muy diversos orígenes, la secuencia de ADN se torna compleja, atractiva y única.


MATERIALIDAD Y MONTAJE DEL PABELLÓN.

Las piezas que conforman la unidad compositiva (columna y viga) son de hormigón premoldeado blanco, en molde de chapa. Una vez montadas en el lugar, quedará definido el lenguaje general del pabellón, que pertenece a la familia de estructuras del Rosedal (puentes, pérgolas, glorietas).
Se vinculan a través de planchuelas de hierro a una viga de encadenado, realizada in situ, donde se apoyan también los paramentos de cierre de la calle techada. Los mismos son de construcción y montaje en seco, al igual que los elementos constitutivos del cerramiento horizontal.
Los solados elegidos, acentúan la experiencia urbana de la calle: utilización de adoquines como solado interior de la calle techada y utilización del solado propio del parque, para no perder la relación con el emplazamiento.



FUNCIONAMIENTO DEL PABELLÓN

El pabellón funcionará según los tres escenarios solicitados, teniendo además, la flexibilidad de ampliar las superficies de los mismos en el espacio de la recova. De esta manera, puede duplicarse la capacidad de albergar visitantes.
La zona de servicios y bar se ubica de manera tal, de poder ser utilizada desde la calle cubierta como desde el parque y la recova, dando apoyo a las expansiones exteriores, aún cuando el auditorio se encuentre en funcionamiento.

BUSCANDO NUESTRA PROPIA IDENTIDAD.

El Cabildo de Buenos Aires fue testigo de los más importantes acontecimientos de nuestra historia como Nación. Pero también sufrió grandes transformaciones y hasta mutilaciones durante toda su vida, fiel reflejo de nuestra propia historia como argentinos.
La reconstrucción en el inconsciente de su imagen, y el deambular a través de la historia argentina, significa sumergirnos en un viaje temporal, donde las distintas épocas conviven, se extienden y se superponen.
Los estratos de tiempo pasado y presente, se funden en un mismo plano, en un mismo escenario de intercambio social y cultural, como lugar de discusión y debate, donde entender nuestras raíces, crea el Futuro.
Arq. Atilio Pentimalli, Ana Laura Arlia, Mariana Pons, Matías Lien Benitez.
Asesor: Francisco Arlia.

domingo, 23 de agosto de 2009

¡GRACIAS AMANCIO!

En esta confusión de ser Arquitecto y de ser joven, de no construir pero de pensar sobre la Arquitectura Argentina de nuestra época a través del hacer concursos, uno va sobreviviendo como puede. Pero en el camino, empiezan a aparecer ciertas cosas claras.

Cuando Julio Cortázar se sorprendió al ver que su más atrevida novela, Rayuela, no era leída por el público de su edad (más bien condenada) y que fue recibida como alimento de las jóvenes generaciones, se habrá sentido en el paraíso. Cuando un artista es capaz de adelantarse a su tiempo y escapar de su propia generación para plantear problemas de las generaciones que le siguen, creo yo que se alcanza la máxima aspiración a la que puede llegar como Artista. Ahora, por el contrario, cuando una generación joven plantea problemas de las generaciones que ya pasaron, por distintos intereses, decepciona, da bronca, hiere de muerte a lo que más deberíamos cuidar en nuestras sociedades, que es la esperanza de renovación de ideas y cambio.

Cuando Amancio Williams le escribe esa famosa carta a su hermano explicando en detalle el funcionamiento del proyecto de su casa en Mar del Plata (¡justo en Mar del Plata!, se las recomiendo) y termina diciendo “...También deseo que hayas comprendido nuestra posición en la vida y su desinterés. Está llena de dificultades y renunciamientos, pero estamos resignados de antemano, porque no hemos elegido el camino fácil del éxito sino el difícil de la búsqueda y la honestidad, y sabemos perfectamente a lo que vamos y los sacrificios de toda índole que siempre tendremos que hacer. Uno de los peores es sin duda no tener independencia económica, con todo ni eso nos apartará de nuestra línea de conducta. Si es muy desagradable y a los ojos del mundo, indigno, estar dependiendo de todo y de todos, peor es TRAICIONARSE Y VENDERSE." "No te olvides de que nosotros no tenemos un papel pasivo, de admiradores o simpatizantes de una idea, sino el papel activo y de gran responsabilidad de productores, y que hay gente, especialmente jóvenes, que tienen sus esperanzas puestas en nosotros..." "Luchar contra el dinero y sin él en un mundo que en él se basa es casi imposible, nosotros probalbemente ni alcancemos los resultados, PERO ABRIREMOS LA PUERTA A LAS NUEVAS GENERACIONES..." "Esto nos exige grandes sacrificios, y no es de los menores el no poder hacer el gusto a la gente que nos elija como ralizadores de su sueño dorado. Especialmente al tratarse de un hermano. Yo te haría el gusto en cualquier cosa, Mario, pero en esto no puedo, honestamente no puedo y se me parte el alma al decírtelo..." "Ya sabes, si no les gusta la casa díganmelo sin vueltas. Estás en la más absoluta libertad respecto a mí. Yo mismo, si quieres, te buscaré un arquitecto que tenga habilidad para proyectar, más lo que habitualmente se llama “gusto” y que sea decente, o menos indecente que la generalidad, y que se preste a hacer la casa que ustedes quieran…” “…No faltan “fabricantes de casas” ni especialistas en “estilos”. Como esa clase de proyecto se hace volando, no habrá atraso ninguno. Además me ofrezco a revisarte la casa y controlártela todas las veces que quieras…” (¡Fíjense el amor, el compromiso con su tiempo y la dignidad con que escribe!); no sabía que estaba escribiendo además una especie de manifiesto de las futuras generaciones.

Cuando digo futuras generaciones, no solo me refiero a las nuevas, sino también incluyo a aquellos Arquitectos ya consagrados, inquietos de espíritu que no dejan jamás de ser contemporáneos pese a su edad, de enseñarnos y de divertirse con la profesión, y excluyo definitivamente a la gente joven de edad, pero viejos de ideas, conservadores, oportunistas y pobres de espíritu.

“El presente es muy denso. Por ejemplo, hemos presentado el proyecto para una pequeña casa en Copenhague y en la inauguración estaban gente como Alvaro Siza, León Krier, Michael Graves... El Presente son muchas generaciones y no puedes tomar un Presente ligado a tu edad. Yo siempre he tenido el papel de ser el más joven de mi generación. Pero estás siempre interesado por un paquete muy amplio. Es decir, si piensas siempre parece que el presente está relacionado con la época de formación, en cambio si te planteas cuál es el Presente de un arquitecto como Alvaro Siza puede tener en este momento, por un lado su formación, pero en cambio está el esfuerzo de Siza por estar siempre presente.” La arquitectura como sentimiento, entrevista a Enric Miralles.

Con Tipos como Julio y como Amancio, nos vemos en la obligación de no defraudarlos, a ellos, a toda una sociedad que nos mantiene una UNIVERSIDAD PÚBLICA GRATUITA, y a toda una generación, cada vez más fuerte, de gente joven de espíritu, con ganas de que esto cambie.

Un abrazo grande para todos, Arq. Atilio Pentimalli, docente FADU UBA.


Muchas gracias al Arq. José María Gastaldo porque en nuestra época de estudiantes me regaló una copia de la carta de Amancio.

miércoles, 19 de agosto de 2009

MPAC - CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS. MUSEO DE ARTE PROVINCIAL DE MAR DEL PLATA.

“Se viene el mar y vence las paredes
y en la pantalla suelta sus oleajes
y avanza hacia tu asiento y el milagro
de acero y luna toca tus sentidos…”

Mar de pantalla, Afonsina Storni.
Funcionamiento del Museo.

El espíritu del proyecto es obtener un edificio fragmentado y no una única caja contenedora. La fragmentación no solo posibilita la mejor adaptación de la superficie a ampliar a futuro, sin interrupción de las actividades cotidianas del museo, sino que también ofrece la flexibilidad de uso a diferentes horarios, armando binomios funcionales independientes: Microcine / Bar, Biblioteca / Bar, Sala primer piso / Tienda, etc. Es así como, mediante dos circulaciones perimetrales, se van enhebrando a modo de collar de perlas, los diferentes usos del museo.
Esto permite concentrar en un único volumen las salas de exposiciones, disminuyendo la escala del edificio y el fuerte impacto que tendría sobre el barrio, residencial y de baja densidad.

La planta, un espigón o escollera que protege y contiene; permite consolidar el perímetro del conjunto, facilitando su cierre en los horarios en loa que se requiera. Entre el bar (esquina de acceso frente al mar), el microcine, la biblioteca y la tienda del museo, se van formando los patios de esculturas, comunicados a través de “capilares” con el atrio central. Mientras que el atrio central de acceso tiene una escala institucional (portal de acceso, grandes eventos, etc), los patios de esculturas tienen una escala más íntima y reflexiva. Sobre estos usos, y vinculados con una rampa exterior, se conforman las terrazas miradores del museo. Estas ramblas escalonadas, recogen la memoria de la antigua Rambla de Mar del Plata con sus características entradas de luz sobre la superficie. Cada terraza mirador funciona como una roca en un espigón, definiendo espacios intersticiales y protegiendo al conjunto. Son lugares para observar y ser observado.

El hall central contiene la rampa de acceso a las salas de exposiciones. Esta rampa se desarrolla en un espacio de tres alturas tomándose de los bordes de las salas y presionando contra la fachada del edificio principal, definiendo su perfil pétreo. La rampa es circulación y zona de exposiciones. Además nos permite formar parte del espacio central del museo.

Materialidad.

El hormigón de tablas le da identidad y personalidad al museo. Evoca los estratos de rocas erosionadas por el mar. Los diferentes volúmenes pétreos se hunden en el basamento blando de las escalinatas provocando ondulaciones y contra corriente de peldaños y flujos circulatorios de visitantes. Una instalación viva, que alude incansablemente al ir y venir de las aguas sobre la costa de Mar del Plata.
Master Plan.

Como concepto general de master plan, nos interesa tener en cuenta todos los terrenos sin uso, como parte de un proyecto integral; no tomar el terreno del MPAC como un elemento aislado. Si bien el conjunto estará subdividido por calles, las manzanas no será las tradicionales, sino que formarán en su conjunto un parque con edificios. No nos imaginamos que los terrenos linderos al MPAC continúen con la trama del barrio sino que las viviendas y los edificios que se proyecten descansen sobre un área comunitaria, de uso público en su mayor parte, que le de al barrio un lugar de encuentro y de atrio de cara al Mar Argentino.
Proponemos la eliminación del último tramo de la calle D. Rocha que sale a Av. Félix Camet, para poder integrar al conjunto la plaza triangular frente al mar y así generar una única lectura de atrio de acceso al museo (Plaza Astor Piazzolla). También proponemos que las viviendas pensadas para los terrenos posteriores posean un zócalo comercial de soporte al conjunto.

Arq. Atilio Pentimalli, Ana Laura Arlia, Mariana Pons, Matías Cánobas, Dg. Carolina Spinetto.
Consultor de Proyecto: Arq. Claudio Vekstein
Asesor Instalaciones: Arq. Pablo Vogt